martes, 2 de marzo de 2010

La Confesión Católica

No es mi interés criticar o insultar a la Iglesia Católica, con esta entrada, lo único que quiero expresar es mi opinión al respecto de como un hombre "perdona" sus pecados a otro hombre/mujer.

Sinceramente me llena de desasosiego el hecho de, por obligación, tener que pedir perdón a un hombre que va vestido de determinado forma, que no conozco, y que encima puede que no sea todo lo legal que se le presume, mis problemas, o mis pecados, o pecadillos, ... y encima tener que aguantar un sermón con respecto a lo que he dicho o dejado de decir. Para que decir, que llevo años sin confesarme (al estilo católico), muchos la verdad.

Creo que la confesión comienza con uno mismo y acaba con todo el mundo, cuando puedes confesar esos "pecadillos" en público has empezado ya a perdonarte a ti mismo, y por tanto no es necesario el tenerlo que contar a alguien de la manera que exige el catolicismo. Cuando quiero confesar algo que he hecho mal, prefiero hacerlo con alguien a quien quiero y en quien confio antes de irme a un cura. La verdad es que la figura del cura, parroco, de los años 40 - 50, ha cambiado sobremanera, ante todo, hay que ver como cambian las vocaciones, y en esto no quiero aprovechar para minusvalorar a nadie, en todas las carreras profesionales el nivel ha bajado. También en política dejan mucho que desear nuestro Diputados, representantes de los votantes en el parlamento nacional o autonómico o provincial, cuanto han cambiado los perfiles....

No voy a hablar de los perfiles de nuestros políticos todavía, será tema de otra entrada en mi blog.

Hoy toca hablar del porqué de la confesión, y el porqué no crea que en los tiempos que corren sea una figura que inspire respeto, confianza y seguridad. Tres conceptos que brillan por su ausencia en la actual iglesia católica. Desgraciadamente o afortunadamente la Iglesia que conocíamos ha cambiado, y ya no se le tiene la misma confianza, ni siquiera el mismo respeto, aunque de verdad yo siempre considero que el respeto es algo que no podemos perder a ninguna institución ni establecimiento ni persona, pero lo cierto y verdad es que eso ocurre, y está ocurriendo, ya no se le tiene respeto a la Iglesia Católica; y para colmo y encima, después de todo lo visto y vivido, con el cúmulo de abusos cometido por los hombres que conforman la Iglesia de la que vengo escribiendo, resulta que tampoco nos da seguridad, ni a nosotros ni a nuestros padres, que, al menos en mi caso, siguen acatando los mandamientos tal y como les enseñaron sus padres e incluso proponen una defensa muy importante de los enunciados católicos, lo que dispone la Iglesia es para ellos aún motivo de defensa.

La Confesión nació y se divulgó como la conocemos hoy en día en unos momentos oscuros en los que los clerigos, curas y párrocos eran muy poderosos, precisamente por conocer aquellos secretos, en su mayoría de los casos motivo de vergüenza, de los vecinos de la comunidad en la que vivian. ¡No veis que increible manipulación! Una persona que conoce los secretos de otra, tiene poder sobre esa persona, y si encima es sobre una comunidad,... que decir entonces de la obligatoriedad de la confesión, es una forma de someter a la comunidad a un sacerdote. ¿cuál es el premio? únicamente el compromiso del perdón, pero el daño si fué daño ya está cometido, y solo confesandolo ya se ha perdonado, pues me parece que no estoy de acuerdo con eso.

Esta es mi opinión, y es una de las cuestiones por las cuáles me he distanciado de la religión católica, la religión de mis padres y abuelos.

1 comentario:

  1. hola espero qu quede resuelta tu duda sobre la confesion, todo los fundamentos de l aiglesia catolica tiene base biblica es que los protestantes muestran solo pedacitos para confundir : La facultad que tiene la Iglesia para conceder en nombre de Dios el perdón de los pecados proviene del mismo Cristo quien confirió esta facultad a sus apóstoles al decirles "La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío." Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos." [3] También dijo a Pedro "A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos" [4] y a los apóstoles "Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo." [5]

    El significado de atar y desatar no se limita a la autoridad de definir que es lícito y que no en cuando a doctrina, sino también a la facultad de conceder el perdón de los pecados, ya que el poder otorgado aquí no es limitado: "todo lo que atéis", "todo lo que desatéis", poder que a su vez es confirmado explícitamente por Cristo al permitir perdonar o retener los pecados.

    ResponderEliminar

Delegar

Hace poco comentaba con algunos amigos lo bueno que era delegar, posibilitaba que se pudieran dedicar a lo que de verdad da valor a su tra...