viernes, 21 de julio de 2017

Conversaciones en la Dirección de personas

Sigo buscando información sobre esa cuestión de la dirección de personas en base a conversaciones, y en ello he llegado a un libro que me ha interesado escrito por el profesor D. A. González - Alorda titulado "The Talking Manager: como dirigir personas a través de conversaciones".



El pasado 6 de junio traia a mi pequeño espacio internetiano una entrada respecto a la importancia de las conversaciones en el mundo de la gestión de los RR.HH., y ahora en esta entrada os comentaré que en este libro se trata de forma más cientifica que es lo necesario para desarrollar una conversación eficaz y eficiente, para ello estudia dos variables que intervienen en el desarrollo de la conversación.

Por un lado, los argumentos que usemos en la misma, o lo que es lo mismo, lo bien que sepamos conversar, y por otro lado, el saber ponerse en el lugar de nuestro interlocutor, la otra parte que interviene en la conversación.

En función de la calidad que tengan ambas variables, es decir, en función de lo bueno, desarrollados e idoneos o apropiados que sean nuestros argumentos, y de la capacidad que tengamos de ponernos en los zapatos de nuestra contraparte, así será el tipo de conversación que tengamos.


Argumentos Alta calidad Argumentos Baja calidad
Empatía Alta Calidad Conversación “Inspiradora” Conversación “de Calentón”
Empatía Baja Calidad Conversación “de Rechazo” Conversación “de Desgaste”

El resultado de una conversación de desgaste siempre es una pérdida de tiempo; el de una conversación de rechazo, es que ambos se mantienen en sus trece y no es posible llegar a acuerdos o a tomar decisiones en base a lo indicado en esta conversación; el resultado de una conversación de calentón, no suele ser positivo ya que aunque coincidimos con nuestro interlocutor en cuanto a que vemos del mismo modo el tema a tratar, probablemente al no hilvanar correctamente los argumentos nos sea complicado concretar posturas y tomar decisiones al respecto, suelen ser conversaciones muy intensas y emotivas, que se producen normalmente por algo inesperado. Finalmente el resultado de una conversación inspiradora siempre será positivo ya que los argumentos esgrimidos son solidos y se ha generado energía para encarar futuras decisiones teniendo en cuenta las posturas de ambas partes, las que intervienen en la conversación.

Podemos mejorar la calidad de las dos variables que estamos tratando de la siguiente forma:
1º Respecto a los argumentos: mejorarán si identificamos correctamente los objetivos que buscamos en la conversación, diseñamos los mensajes clave a usar, memorizamos también las palabras clave y no apabullamos a la contraparte con datos y palabreria. Recordar una frase de Baltasar Gracían, Lo bueno si breve, dos veces bueno.

2º Empatía: para mejorarla hemos de conocer suficientemente a nuestro interlocutor,  adaptarnos a él, mantener el contacto visual, buscar escenarios acordes y evitar los cambios de tema repentinos o los cortes al final de las frases de la otra parte.

Si hemos mantenido una buena conversación podemos esperar que se incremente la  CREATIVIDAD en la obtención de resultados o en la toma de decisiones; que también mantengamos una buena CONECTIVIDAD con nuestro interlocutor; y que se produzca un mejor desarrollo de la capacidad intelectual de todas las partes, todos aprendemos algo de la conversación mantenida.

La clave para el mejor de los desarrollos es comunicarse mucho con conversaciones de calidad, inspiradoras.

Salud!

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